WASHINGTON—Las versiones sobre posibles operaciones petroleras multimillonarias entre Irán y Rusia constituyen la amenaza más reciente a un pacto vigente para eliminar la amenaza de un arsenal nuclear iraní. El gobierno del presidente estadounidense Barack Obama está considerando posibles sanciones si ambos países firman un contrato.

El periódico ruso de negocios Kommersant reportó que Rusia planea comprar 500.000 barriles diarios de petróleo iraní, lo que violaría un límite a las exportaciones estipulado en un acuerdo que las potencias mundiales e Irán acordaron el año pasado. Moscú y Teherán están lejos de completar el acuerdo, dijo el periódico, pero Estados Unidos ha manifestado alarma.

Un alto funcionario estadounidense dijo que el gobierno no tiene informaciones de que el contrato se haya concretado.

El acuerdo violaría el acuerdo interino convenido en noviembre en Ginebra y podría desencadenar sanciones estadounidenses, dijo el funcionario, que pidió anonimato por no estar autorizado a dar su nombre. Pero agregó que el acuerdo obligaría a Estados Unidos a aplicar nuevas sanciones a Irán, una medida que probablemente desbarataría todo el proceso diplomático con Teherán.

Los críticos del acercamiento del gobierno de Obama a Irán quieren una respuesta firme.

En una carta enviada al presidente el lunes, los gestores de las sanciones en el Congreso dijeron que Estados Unidos debe reponer todas las penalidades a Irán que habían sido suspendidas según el pacto interino en el caso de que Rusia e Irán sigan adelante. "Le instamos a dar aviso a Irán", dijeron los senadores Bob Menéndez, demócrata, y Mark Kirk, republicano.

El senador Bob Corker, de Tennessee, el republicano de mayor rango en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que Irán y Rusia están poniendo a prueba la determinación de Estados Unidos. "El gobierno debe estar preparado para restablecer todas las sanciones si Irán hace trampa", dijo.

El acuerdo interino por seis meses, que entró en efecto en enero y expira en julio, permite a Irán seguir exportando un total de un millón de barriles diarios a seis países: China, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Turquía.

Pero la promesa no se aplica a Rusia, que no era cliente de la industria petrolera iraní. Y el gobierno de Obama ha planteado a Moscú desde hace meses su preocupación por cualquier medida que afloje las presiones económicas sobre Irán, incluso en discusiones entre el secretario de estado John Kerry y el canciller ruso Sergei Lavrov.

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El periodista de Associated Press Vladimir Isachenkov en Moscú contribuyó a este despacho.